La deuda familiar ascendía a 750.000 millones de euros, ¡un 107% de la renta disponible!, de la cual 550.000 de ellos corresponden a deuda hipotecaria.

El tema de la energía es grave en España. Somos auténticos devoradores de energía. En el año 2005 pasamos del 80% de importación de energía primaria (petróleo) que necesitamos para funcionar. La fluctuación del precio del crudo –normalmente al alza- puede ser un catalizador en esta crisis.

Y sobre todo: la construcción.

El problema de la vivienda tiene una doble vertiente. Por un lado el aumento del precio –desorbitado-, por otro el encarecimiento de la financiación para su adquisición, con la subida del ‘euribor’ que parece imparable durante todo este año. Para adquirir una vivienda los ‘españolitos’ utilizan el 42’1% de su renta bruta anual. El 75% de la riqueza de las familias está concentrada en la vivienda. Los ciudadanos esperaban que con esto bajase el precio de la vivienda, pero las inmobiliarias prefieren vender a los bancos.

 

 

Las consecuencias van a ser devastadoras. La primera de ella es el desempleo por la parada total de la construcción.